Astronáutica

Durante miles de años, al mirar hacia el cielo, la humanidad ha soñado con viajar a la inmensidad del espacio. Y este deseo nunca se ha abandonado. Los productos de Gore proporcionan soluciones para las misiones aeroespaciales en las regiones más exigentes que uno pueda imaginarse.

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La Phoenix Mars Lander, la Estación Espacial Internacional y cientos de aplicaciones de satélite y aeroespaciales: los productos Gore han proporcionado soluciones fiables, eficaces y probadas a lo largo del tiempo para las misiones espaciales más exigentes desde principios de los años 60. En 1962, aplicamos por primera vez nuestro conocimiento de los materiales y cómo interactúan con diferentes entornos durante el lanzamiento del primer satélite de TV de los EE. UU., donde los cables de Gore ayudaron a hacer posible la retransmisión en directo en la televisión trasatlántica. Nuestros productos también estuvieron presentes en la primera misión de transbordador espacial, en las fibras tejidas en la capa exterior de los trajes de astronauta.

Los vuelos espaciales siguieron evolucionando, y Gore no ha dejado de innovar, asegurando el éxito de los productos allí donde la fiabilidad es absolutamente imprescindible. Hasta la fecha, hemos proporcionado soluciones para más de 80 programas de vuelo espacial a nivel internacional.

Por encima de la aislante atmósfera terrestre, las naves espaciales están expuestas a temperaturas extremadamente bajas o elevadas, un riesgo de daño por radiación notablemente más alto y el enorme vacío del espacio sideral. Por otro lado, la luz ultravioleta, los rayos X, las partículas de alta carga energética y los átomos atmosféricos son una carga para los materiales, que se vuelven más vulnerables a la corrosión. Otro importante reto es la liberación de gases de los materiales en entornos de vacío y, como consecuencia, la condensación en sistemas electrónicos sensibles y equipos ópticos.

Además de estos factores, el hecho de que las naves espaciales se encuentren a miles de kilómetros de la Tierra, sin medios para realizar reparaciones, exige una absoluta fiabilidad.

En Gore trabajamos estrechamente con nuestros socios, especialmente con las dos organizaciones aeroespaciales principales —la NASA (National Aeronautics and Space Administration, Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio) y la ESA (European Space Agency, Agencia Espacial Europea)— para compartir nuestro campo de conocimientos por el bien de la exploración espacial. También experimentamos una creciente demanda de proyectos espaciales en países emergentes como India y China. Sean quienes sean nuestros socios aeroespaciales, nosotros nos implicamos en cada fase del ciclo de vida de nuestros productos: esta es la clave para garantizar que nuestros productos contribuyan al éxito global de la misión.

Fluoropolímeros para el espacio sideral

La respuesta de Gore a las exigencias más apremiantes por diseños robustos que resistan las más duras condiciones ambientales es el politetrafluoroetileno expandido (ePTFE). Ya se aplique en la órbita terrestre baja (entre 160 km y 2.000 km por encima de la Tierra), la órbita geoestacionaria (35.000 km por encima del ecuador) o el espacio lejano, nuestros productos se valen de este extraordinario polímero para asegurar la transmisión segura y fiable de datos y energía. 

Los sistemas necesitan comunicarse entre ellos, por lo que la transmisión de señales y el procesamiento a bordo son cruciales para el éxito y la seguridad de las misiones espaciales. Los cables de datos GORE® aseguran la fiable transmisión de señales. Su alto rendimiento eléctrico, combinado con su resistencia mecánica, los hacen ideales para aplicaciones en la órbita terrestre baja (LEO), la órbita terrestre geoestacionaria (GEO) y el espacio lejano.

La transmisión bidireccional de datos de alta velocidad se requiere principalmente en sensores de radar, cámaras de alta resolución o en los equipos eléctricos de soporte en tierra (EGSE, Electrical Ground Support Equipment) para probar los satélites antes de su lanzamiento. Los cables GORE® SpaceWire han contribuido en pruebas de aplicaciones como la Estación Espacial Internacional y el telescopio espacial James Webb.

Los cables que transmiten la energía son tan importantes como el sistema que la genera. Los cables RF y de distribución de energía GORE® proporcionan la energía necesaria para asegurar el funcionamiento de sistemas y subsistemas altamente sensibles.

Y lo último en soluciones espaciales: los conjuntos de cables de microondas/RF GORE® para vuelos espaciales, que transmiten datos recogidos de los instrumentos de las naves espaciales a la sonda de a bordo y de vuelta a la Tierra. Una vez más, aquí la fiabilidad es un factor clave, ya que estos conjuntos se utilizan en misiones de extraordinaria dificultad, realizadas a enormes distancias de la Tierra. Nuestros conjuntos de microondas han sido implementados en la misión espacial New Horizons de la NASA, que busca descubrir cómo "encajan" Plutón y sus lunas con el resto de objetos del sistema solar. También forman parte de la Mars Orbiter Mission de la Agencia India de Investigación Espacial (ISRO, India’s Space Research Organization). Nos enorgullece poder decir que nuestros conjuntos de cables de microondas/RF GORE® para vuelos espaciales llevan prestando sus servicios desde hace más de 30 años con un registro de vuelo de cero fallos.